25 de Septiembre 2020
Noticias | Mercedes-Benz

Explorando fórmulas que revolucionarán la percepción del lujo

En el marco de un evento digital de lanzamiento sin precedentes, ayer se ha desvelado el «Proyecto Geländewagen», el primer fruto de la colaboración entre Mercedes-Benz y Virgil Abloh, Chief Creative Director y fundador de la marca Off-White, así como Men’s Artistic Director de Louis Vuitton. Este proyecto de diseño conceptual, dirigido por Gorden Wagener —Jefe de Diseño de Mercedes-Benz— y Abloh, pretende explorar fórmulas que revolucionarán en el futuro la percepción del lujo, tomando como base la Clase G de Mercedes-Benz. El resultado es una interpretación de la Clase G completamente distinta a todo lo que se había visto hasta ahora. Con el compromiso de apoyar las artes en un momento crítico, se subastará una réplica de la pieza de diseño, todos los beneficios se destinarán a una organización benéfica que apoye a las comunidades creativas internacionales.

La Clase G ha tenido muchas encarnaciones hasta la fecha, desde un 4x4 hasta un landaulet, pero nunca un bólido de competición. Al mismo tiempo, el diseño final nunca olvida sus orígenes, y captura la experiencia de un coche de carreras. El proceso de diseño comenzó con la posesión y experimentación de un modelo de la Clase G por parte de Wagener y Abloh, con el fin de identificar oportunidades para acentuar el carácter del Mercedes-AMG. Juntos se entregaron a la tarea de hacer que el espectador vea los diseños de Mercedes-Benz desde una nueva perspectiva, en la que el lujo se aleja de una estética pulida e impecable para convertirse en algo crudo, natural y más auténtico.

El exterior conserva su pureza de líneas, que subraya la icónica silueta de la Clase G y acentúa su carácter monolítico. El diseño final deja al descubierto los métodos de construcción, y celebra las imperfecciones artesanales que lo hacen único. La pintura se lijó parcialmente a mano para crear una sensación de simplicidad atemporal. Las soldaduras se convierten en elementos clave del diseño, otorgando un claro protagonismo al trabajo artesanal. Se han suprimido los intermitentes, los retrovisores exteriores y los parachoques, a la vez que se ha ensanchado y rebajado la carrocería para lograr un efecto más deportivo. No obstante, permanece intacta la personalidad inconfundible de la Clase G, y una acentuación exagerada de los neumáticos y la rueda de repuesto irradia el carisma inimitable del icono de los todoterreno.

En el interior de esta obra de arte reina el minimalismo, y la inspiración en el automovilismo deportivo es evidente. Se huye conscientemente de todos los clichés de un SUV. Se ha desnudado la totalidad del habitáculo, de modo que el bastidor de seguridad se convierte en un elemento central. Se ha retirado el salpicadero y se ha sustituido por una versión limpia y reducida que ostenta como elemento destacado un velocímetro analógico e indicadores del nivel de combustible como reminiscencia de los automóviles clásicos. Esto contrasta con el volante y los asientos, más parecidos a los de un bólido de Fórmula 1. Las funciones de seguridad y los elementos clave del mundo de la competición, como el bastidor de seguridad o los cinturones de seguridad de 5 puntos de anclaje, están resaltados en tonos azul bebé y rojo brillante. Estas intensas tonalidades de contraste crean un nuevo concepto cromático, que destaca especialmente en el interior desnudo del vehículo.