Un gran desafío para el C3 WRC

Con el Citroën Total World Rally Team de regreso en Turquía, el país en el que ganó su primer rally sobre tierra del WRC en 2003 con el Xsara WRC, sus actuales dos tripulaciones -Sébastien Ogier y Julien Ingrassia y Esapekka Lappi y Janne Ferm- están decididas a repetir el éxito de sus célebres predecesores. Para conseguirlo, deberán superar los difíciles tramos de tierra de la undécima prueba del campeonato del mundo.

Después de situarse entre los mejores en la prueba del año pasado con cinco victorias en especiales y llegando a ser líderes de la general, Sébastien Ogier y Julien Ingrassia demostraron una vez más su capacidad innata para adaptarse a nuevos tramos y a tomar notas en un nuevo rally. No hay duda de que volverán a situarse entre los principales candidatos a la victoria del Rallye de Turquía de este año, el segundo que tendrá su sede en Marmaris, después de las de Kemer (2003, 2004, 2005, 2006 y 2008) y Estambul (2010). Decididos a luchar con uñas y dientes para defender su título, los seis veces campeones del mundo también podrán recurrir a su experiencia, algo que a menudo es de vital importancia en este tipo de pruebas, donde no se trata solo de velocidad pura. En el tercer puesto en el orden de salida de los tramos, la tripulación francesa seguirá las huellas dejadas por sus dos rivales en el campeonato, mientras que intentarán exprimir al máximo el C3 WRC.

Gracias a su impresionante demostración sobre tierra la última vez, en Finlandia, donde se clasificaron segundos, Esapekka Lappi y Janne Ferm han dado un gran paso adelante en el pilotaje del C3 WRC en esta superficie. Tras situarse cerca de los cinco primeros en muchas ocasiones en 2018, los finlandeses quieren volver a mostrar su talento sobre tierra este año. Buscarán adoptar un enfoque inteligente, encontrar el equilibrio adecuado entre ir rápido y mantenerse alejados de los problemas. Si los pilotos que les precedan en los tramos no dejan mucha gravilla suelta, su novena posición en la salida de los mismos significa que podrán encontrarse unas pistas más limpias y con mejor agarre.

Como preparación para esta prueba extremadamente exigente de la manera más efectiva posible, el Citroën Total World Rally Team fue hasta Grecia para recorrer los tramos más difíciles del Rally Acrópolis, en unas pistas consideradas durante mucho tiempo como el punto de referencia de un rally de tierra. Los técnicos de Citroën pasaron cuatro días trabajando en los amortiguadores del C3 WRC, intentando mejorar su capacidad para hacer frente a una superficie irregular, a la vez que cuidaban los neumáticos para las pistas calientes y de gravilla turcas.

Pierre Budar, director del equipo Citroën Racing: “Después de que la prueba del año pasado nos sorprendiera a todos por su dureza, este año somos conscientes del desafío que tenemos por delante en Turquía y nos hemos preparado para ello. Hemos realizado test en algunas de las especiales más exigentes de Grecia. La fiabilidad seguramente jugará un papel clave este fin de semana, al igual que el no tener problemas. Depende de nosotros asegurarnos de que estamos en nuestro mejor momento, porque queremos volver a subir al podio y luchar por el campeonato”.

Sébastien Ogier, piloto del equipo Citroën Total WRT: “El recorrido de la pasada edición fue, sin duda, el más duro al que me he tenido que enfrentar en mi carrera. Y aquellos que se clasificaron arriba no eran los más rápidos, así que este año habrá que enfocarlo de otra manera, especialmente porque ya no podemos cometer errores en el campeonato. Nuestros test salieron bien, en zonas similares a las que nos esperan aquí, y espero que en el rally se confirme la buena sensación”.