Cele Foncueva

Infomotor, 24 Abril 2020

La trayectoria de Cele Foncueva, un industrial que reparte su tiempo entre el acero y la sidra, a sus 57 años, dentro del automovilismo deportivo, es muy amplia y realmente representa su única afición en el tiempo que le queda libre. Ahora, en una segunda vida deportiva, va dirigida a pasarlo bien y disfrutar de los coches y de los amigos que tanto le ayudaron.

¿Cómo te iniciaste en el automovilismo?

Me inicié de copiloto con Panero creo que sería el año 83.

¿Cuál ha sido tu trayectoria?

Del asiento de Panero pasé al de Alberto Hevia padre, después fui con Pino, Bernardo Cardín, Monchu… luego en esa época ya compaginaba autocross fabricando nuestros propios fórmulas, estamos hablando del año 84-85. En el año 86 empecé a correr con el Simca en montaña y el salto a los rallyes ya fue con la Copa Ibiza en el año 87. A principios del año 88, salí con un Ibiza de Seat Sport al ganar la copa del año anterior, pero aquello terminó mal ya en los primeros rallyes, porque el coche se rompía y de la mano de Merollo, Rufino (el padre de Pablo López), Froilán y compañía, me subo a un GT Turbo que era de ellos, corriendo medio año solo, pues llegamos al último rallye con el campeonato prácticamente ganado pero tuve un accidente, por lo que al final no pudo ser. En el año 89 hice la Copa Renault, acabando tercero, fue un año bastante malo porque el coche se rompía mucho, y no lo hicimos la verdad que muy bien y, el año 90 ya salí con el Sierra Cosworth logrando el Cto. de España de Grupo N.

¿Fue la Copa Ford una de las más competidas?

Bueno, fue más impresionante la del año 88 donde estaba Piñón, Castrillón, Brizuela, Otero… había 20 GT Turbos.

En la Ford estaba Ventura, Brizuela, Otamendi, Pedro Diego, que era el rival más fuerte, estaba Daniel Alonso también… éramos 9 más o menos. Fue una temporada de las mejores, de 9 rallyes terminamos 6, y ganamos los 6.

A partir de ahí hay una despedida del automovilismo de bastante mala manera, somos yo creo el único caso que siendo campeones de España de rallyes abandonamos las carreras y empezamos nuestra actividad empresarial. Empecé con el taller en el año 91 y hasta hoy. A partir de la muerte de mi padre compaginando sidra y maquinaria.

¿Perdiste el contacto del todo con la competición?

Bueno si que hicimos alguna cosilla. Nunca me desvinculé como aficionado, siempre fui a ver los rallyes y sigo yendo a ver los rallyes.

Por el medio estuvo la experiencia de regularidad, e hicimos tres Monte-Carlo Histórico que además creo que para ser novatos estuvo bien, hicimos el primer año octavos, el segundo año que fuimos chocamos en el último tramo que íbamos 5º o 6º y, el tercer año que fuimos acabamos 11º y siempre primeros españoles.

¿Después otro paréntesis?

Si, hasta que llega Daniel Alonso, y me empieza a tentar, dejándome un Sierra para salir en Pravia en regularidad, ganamos la Pre90, después me dice que va a montar un equipo y digamos que me va a dejar probar un Grupo A, que era la ilusión de mi vida. Me subo al Sierra Grupo A en el Príncipe con Belzunces, que ya habíamos corrido juntos en la copa Renault del 88, rompiendo en el segundo tramo pero la verdad que hasta donde duró lo pasamos bien, y ya ahí reenganchamos y hacemos el campeonato de históricos ya con un coche todo el año de Past Racing y, a pesar de los problemillas ganamos el campeonato.

El año pasado hicimos una apuesta gorda en dos rallyes del Campeonato de Europa con el coche de Daniel, tuvimos la mala suerte de que las dos veces el coche nos falló. En Pravia íbamos haciendo un buen rallye, estábamos haciendo segundos y terceros, pero se rompió el turbo y tuvimos que entregar el carné de ruta porque habíamos penalizado más de lo normal y, ahora estamos con el tercer reenganche preparando un BMW M3 grupo A, y estamos ilusionados, además otra vez los de antes, con Motorín y toda esa gente que estuvo conmigo a los que creo que terminaré involucrando cuando el coche vaya un poco más avanzado.

¿Cuál es el proyecto con este coche?

Me haría mucha ilusión intentar ganar un rallye del Campeonato de Europa, con intentarlo es suficiente, creo que podemos hacerlo bien y creo que va a ser un coche competitivo en asfalto, estando seco, y es un coche a la antigua usanza, un coche con motores de los de la época, un coche de carreras de verdad. No da las prestaciones de los coches de hoy pero me gustan más los coches de mi época que los de ahora.

¿A cuántas puertas has llamado para solicitar patrocinio?

Casi siempre que piqué me ayudaron, y yo creo que el secreto fue que me encontré en el camino a los amigos y a los compañeros de viaje adecuados. Creo que es importante que 30 y pico años después seguimos siendo amigos.

Con muchos de los patrocinadores que tuve hago negocios hoy en día, somos buenos amigos, me ayudaron a llegar empresarialmente a donde estoy, que sino hubiese sido imposible, te hablo por ejemplo de Sabino Comercial Sariego, José Luis Meana de El Árbol y ya no te voy a decir toda la gente que fueron conmigo gratis toda la vida como Guillermo, para todos nosotros cariñosamente El Pibe, Fernando que para nosotros es Motorín, Paulino Díaz que era el copiloto de Alberto Hevia, Luis Alberto Foncueva que fue de los primeros que empezó con nosotros, Fernando, que tiene un taller en Villaviciosa, José que cariñosamente llamamos El Canario, Mario el de la ITV y toda esta gente que me daban lo que ganaban, sus horas, sus vacaciones y todo.

¿La época que lo dejaste fue de un gasto desmesurado?

No fue traumática, nosotros económicamente no podíamos seguir aguantando el tirón. En el año 90 teníamos una ruina personal importante, ahí se dieron muchas circunstancias, tengo una oferta de Lancia y una oferta de Ford España, me podía haber subido a cualquiera de los dos coches oficiales, pero lo típico de la época era que tenías que aportar un patrocinador que pusiese el dinero suficiente para manejar esos presupuestos que hicieran posible el programa deportivo. ¿Qué pasó ahí? Realmente se dieron una serie de circunstancias como que José Luis Meana vende la cadena de supermercados a un banco, estalla la guerra del Golfo, el sector del automóvil se desploma en las ventas, los patrocinadores empiezan a retirarse, como Shell, grupo Ferodo, todo el mundo y, el único apoyo que teníamos en firme era Marlboro, pero yo decidí, creo que sabiamente, ahora visto después de los años, en marchar porque sino hubiese terminado la cosa mucho peor.

¿Con qué medios contabas en la primera carrera?

Cuando empecé de piloto, medios económicos pocos. Yo nací en el seno de una familia humilde, teníamos un bar, un almacén de piensos y un pequeño lagar que era digamos como el sustento de toda la familia. Entonces empecé con mucha actitud, fuerza de voluntad y ayuda de los amigos. No teníamos nada. Me acuerdo cuando compramos el Ibiza de Graña en el año 87, que me acompañó Pino, teníamos 600 € y gastamos 12.000. Cuando salimos de comprarlo le preguntaba a Pino que como lo íbamos a pagar. Saqué un crédito de 12.000 € y me avaló él, a los pocos días conseguimos el apoyo de la Red Seat de Asturias y luego nos financiábamos con los premios que las copas de la época permitían que la gente que no teníamos medios con lo que ganabas, si lo hacías bien, podías ir al rallye siguiente, solo se fastidiaba la economía cuando fallabas.

¿Hiciste algún cursillo de conducción?

Después de que me "jubilé", hace relativamente poco tiempo. Cuando empecé en las carreras digamos que los cursillos de conducción fue el ir fijándome, en eso tuve mucha suerte, en la gente con la que fui copiloto. Tengo que reconocer que de toda esa gente aprendí mucho y además tuve la suerte de montar con los mejores de la época.

¿Qué presupuesto calculas que necesitas para una carrera?

Viendo un poco lo que veo, y conociendo un poco las cifras, se gastaba mucho más dinero en mi época que ahora. Para hacernos una idea, un rallye del Campeonato de España de Grupo N del año 90, el que nosotros ganamos, con la mitad de dinero, hoy correrías con un R5 un rallye del Campeonato de España con opciones de ganar. Yo diría que los presupuestos costarían ahora la mitad de la época para correr con un coche ganador, y en aquella época el Sierra no era un coche ganador, era un coche ganador de Grupo N, para estar entre los 5 primeros de la scratch pero no para ganar el rallye.

¿Qué diferencia ves con lo que pasa ahora?

Un poco la limitación de los entrenos, la limitación de los neumáticos… imagina que en la época nuestra había rallyes que gastábamos 100 neumáticos, entonces esta partida era importantísima, y correr con el Sierra Grupo N en el año 90 eran 30.000 €. Creo que hay cosas que mejoraron mucho y hay otras que empeoraron mucho. Por ejemplo en aquella época era mucho mas fácil sacar patrocinadores, había mucha más afición, yo creo que era mucho más fácil en la época mía sacar dinero que ahora.

¿Qué vehículo te dio mejores sensaciones?

Creo que el Cosworth porque ganamos un Campeonato de España de Grupo N con él, pero yo creo que el vehículo con el que más corrimos, con el que más disfrutamos y más peleamos quizá fue el GT Turbo. Nosotros con un GT Turbo, que era un coche que en la época costaba 9.000 €, que tengo que agradecer que me dio gratis Natalio en el año 89, ya que no teníamos un duro y Lucas y su familia se portaron muy bien conmigo, quedamos terceros scratch en rallyes del Campeonato de España. Si coges la documentación de la época, San Froilán primero Serviá con un Lancia, segundo Bassas con un M3 y terceros nosotros con un GT Turbo, es decir, los coches que iban delante costaban 300.000 € de la época, y nosotros llevábamos un coche de 9.000 €.

¿Conservas algún coche de los anteriores?

No, ninguno.

¿Cuál es el coche que te gustaría pilotar?

Creo que el que voy a tener ahora, el M3, es un coche que siempre me gustó.

Me haría ilusión también conducir un Lancia, un Integrale, ahora mismo sería un coche ganador.

Pero yo creo que el coche que estamos terminando, es un coche con la mecánica de la época, un coche que tira a 9.000 revoluciones, con más de 300 CV.

¿Y el Sierra Grupo A que utilizaste?

Es un buen coche que fue la ilusión de mi vida, pero tira a 6.500 vueltas, tracción a las 4 ruedas, que es muy fácil de conducir pero me gusta más el espíritu de la época, coches que se muevan, coches que te transmitan sensaciones, el Sierra te transmite seguridad y vas muy rápido pero me gusta otro tipo de conducción.

¿Tuviste oportunidad de probar un R5 de los últimos?

Si, la verdad que tengo mucha amistad con Oscar Palacio y no tengo ningún problema en probar un R5 con Roberto Méndez, pero son coches que los veo que van muy bien, es otra filosofía de conducción, tienen un paso por curva muy rápido, pero son coches que me parece que corren poco, que transmiten poco, es decir que se va mucho mas rápido que en la época pero son coches que no creo que me adaptase a ese tipo de conducción, con los años que tengo ya pasar por las curvas a la velocidad que pasan ellos ya no lo veo.

Llegaste a probar hasta un Fórmula 1

Si que probé un Fórmula 1, di creo que 12 vueltas a Montmeló, la experiencia fue buena, fui con Tano, nos lo pasamos muy bien, es otra sensación, en 12 vueltas no te da tiempo a nada y para mi físicamente era inviable, cuando aceleraba no veía el circuito porque no era capaz a sujetar la cabeza y cuando frenaba se me clavaba el casco en el volante, entonces tenía dificultades, pero fue una sensación y una experiencia buenísima.

¿Qué planes tienes?

Yo campeonatos por mi trabajo, por mis medios económicos… es imposible, lo que si tengo en mente es hacer dos carreras del Campeonato de Europa como son el Costa Brava y Pravia, y probablemente Avilés, es decir dos o tres carreras al año, teniendo en cuenta que mi actividad me ocupa mucho tiempo, pero por lo menos intentar pasarlo bien.

¿Qué prueba te trae mejores recuerdos?

Cuando ganas un campeonato como el de España de Grupo N pues tengo muy buenos recuerdos, por ejemplo del Valeo de ese año, también de cuando ganamos en el Valeo también la Copa Ibiza, pero un rallye que le tengo especial cariño fue Pravia hace dos años con el Sierra ahí luchando con Comas, con Lucky, con gente que creo que son instituciones en este deporte y que todavía fuimos capaces de hacer un scratch, estar ahí segundos, terceros y quedar cuartos scratch al final del rallye, es un rallye en el que me lo pasé muy bien, me hizo rejuvenecer 25 años.

¿Y peores?

Pues rallyes donde tuvimos golpes importantes, el Llanes del año 90, el Valeo del año 88 que encima perdimos la copa GT Turbo que la teníamos ganada. Pero tampoco nunca nos hicimos daño y tampoco guardo mal recuerdo de los golpes ya que de ellos se aprende también.

¿El automovilismo te ha traído buenos amigos?

Muchos y yo creo que me abrieron puertas de cara a futuro, de cara a trabajar, sigo manteniendo con ellos buenísima relación o sea que creo que supe hacer algo bien en el camino y yo creo que cuando practicas un deporte y lo practicas porque te gusta, ganar es importante, pero más importante es divertirse y hacer buenos amigos y tener buenos compañeros.

¿Y enemigos?

Me imagino que tengo muchos pero no me preocupan.

¿Recuerdas alguna anécdota de las que dejan huella?

Tengo muchas buenas y malas. Entre las malas, por ejemplo, viniendo de un Rallye Sierra Morena, el año que peor estábamos económicamente, que era el 89, nos dormimos con la furgoneta, perdimos el coche y siniestro total, era la primera carrera. Ahí la verdad que mirábamos unos para otros, incluso se nos escapaba alguna lágrima, estábamos en la más absoluta ruina. Llamamos a Tramont de lunes, le dijimos que abandonábamos, nos envió el material que necesitábamos, lo montamos en 15 días y ganamos el rallye Puebla de Sierra. Fíjate la actitud que teníamos, no yo, sino todos los que venían conmigo que nunca tiramos la toalla.

Yo ahora voy a los rallyes, abandonan, preguntas que le pasó y te dicen: rompimos un cable del acelerador!!... Yo no me lo explico, nosotros rompíamos un motor, lo cambiábamos, rompíamos una caja de cambios, la cambiábamos…

Otra anécdota, es cuando estábamos haciendo el enlace desde Marraquech a Mónaco se nos rompió el motor del Fiesta en Almería y lo cambiamos. En un rallye de regularidad, tu imagínate que locura, llevar un motor de repuesto. Pues cambiamos el motor en tres horas.

¿A la hora de elegir neumáticos con quien consultas?

Decisión propia, siempre tuve las cosas muy claras, siempre fui una persona que me gusta apostar duro y arriesgar y siempre hacía montas extrañas que algunas veces me salían bien y otras veces me salían mal. Puedo decir que muchas veces con la carretera mojada montaba seco y me salía bien y otras veces cuando todo el mundo montaba seco yo era un poco que me gustaba jugármela, no era una persona típica.

¿Llevas un planteamiento previo de cada carrera o improvisas sobre la marcha?

Siempre llevaba un planteamiento previo: ¡¡ganar!! Un desastre, nunca planifico nada, planifico sobre la marcha.

¿Cómo elegiste a tu copiloto?

Tuve unos cuantos copilotos, siempre con mucha suerte, conservo una relación espectacular.

Ángel Matilla: me lo subieron, no se si fue Pino y compañía, fuimos al primer rallye, el Playa de Haro con objetivo de acabar, ganamos el rallye y dijo que aquel no era el objetivo y que no se subía más conmigo en la vida, lo pasó fatal.

Miguel Martínez Cueto: Nos lo pasamos genial, era un tío súper cachondo, caíamos a un barranco con las cuatro ruedas para arriba y se descojonaba pero estaba a otra cosa que no eran las carreras, es un tío encantador.

Entendí una cosa, que tenía que buscar al mejor copiloto porque yo quería hacer algo serio. Tuve la suerte que me llamó Romaní, me vió correr los cuatro primeros rallyes de la Copa Ibiza y dijo que iba a hacer una apuesta fuerte porque creía que podíamos hacer algo importante y el que en aquel momento ya tenía un caché elevado pues llegamos a un acuerdo económico que en aquel momento en aquella época era importante pero creo que fue unos de mis mejores aciertos. Gané con él la Copa Ibiza aunque no haya corrido él toda la temporada y el Campeonato de España de Grupo N, todos los rallyes que terminamos juntos los ganamos, solo los que quedamos por el camino no ganamos.

Después viene la segunda etapa que aquí si que tengo una anécdota importante. Cuando llego a Past Racing me reencuentro con Salva que fue genial, pero en ese momento corría con Dani, entonces me dicen que tengo que subir a una persona y esa persona es David de la Puente, no me gustaba mucho la idea, la verdad, y puedo decir ahora que David de la Puente para mi no es como si fuese un copiloto, es como si fuese mi hijo, le tengo un cariño enorme, me tocó la lotería, hasta tal punto que cuando corrimos el primer rallye, me dijeron que corriera el primer rallye con él y después decidiera, así que cuando estábamos entrenando ya decidí que en esta vida hay cosas importantes y llevar al lado tuyo a una persona con la que tengas feeling y te entiendas y, que pueda ser un buen amigo es mas importante que lo otro, porque estoy en una época ya que como comprenderás no me voy a dedicar a esto.

Con el que más tiempo estuve fue con Romaní, pero me acompañó mucha gente, aparte de los que mencionaba también fue Arturo de la Puente que corría con Trelles, esporádicamente llevé a alguna persona que la memoria me empieza a fallar, los Montecarlo con Cuni y ahora David, también Raúl García, con el que siempre tuve una relación especial, que fue el copiloto de Berti, de Fombona y de Perico Alonso, que fue uno de mis principales rivales, que el hombre se murió hace un año y pico, con el que me unía una gran relación.

¿Te enfadas si tu copiloto tiene algún fallo?

No, siempre fui para el copiloto muy tolerante porque como yo cometía muchos más fallos que él, pues entonces lo mejor era callar.

¿Cuántas pasadas dabas de reconocimiento?

Tuve épocas, cuando empecé daba muchas, cuando ya me iba enterando de que iba el tema ya daba menos, y esta segunda época que doy entre 8 y 10. Creo que una de las cosas buenas que hice fue el emplear mucho tiempo en hacer unas buenas notas y no me cuesta, la verdad.

¿Te gustan mas las pruebas largas o cortas?

Largas. Los rallyes de ahora me parecen una castaña.

¿Qué tramo te gusta más?

No tengo principal cariño a ningún tramo. Soy de los que me gustan los tramos difíciles, o sea, tengo buenos recuerdos de Moandi, la Estrecha... tramos largos, complicados, pero en todos los rallyes tengo alguno que me gusta. Lo que si suelo hacer en los rallyes es que doy una primera pasada, veo lo bien o lo mal que lo hago, y el que se me dá peor pues ahí me aplico un poco más.

¿Te gusta la noche para correr?

Si y me encanta porque marca muchas diferencias. Te diría que nosotros en nuestra época, un tramo de correr de día a correr de noche había tramos en los que había 2 ó 3 segundos de diferencia con los GT Turbo, es decir, la noche la aprovechábamos para soplar más porque nos venía muy bien el frío y yo creo que aquella época si que entrenábamos mucho mas que ahora.

¿...y el agua y la niebla?

El agua me encanta, la niebla no. La niebla no se me dá bien, la verdad, ahora mismo, en aquella época no me importaba mucho pero ahora la vista, ya empiezo a tener mis años.

¿Te asusta el público?

Lo que veo es que algo está pasando en los rallyes porque hay mucha menos afición y sigo viendo a los mismos de hace 35 años, que cuando faltemos los que de verdad tenemos esta verdadera afición, creo que se va a acabar.

¿Qué diferencia ves entre el ambiente de antes y el de ahora?

Creo que el ambiente de nuestra época era mejor, había mas compañerismo y era más sana la competencia. Yo puedo decir que a mis rivales nos dejábamos piezas, neumáticos, dinero… y no teníamos ningún problema. Que tu rival fastidiase una manguera y no la tuviese y la tuvieses tu a los dos minutos no tenía más que insinuarlo.

¿Abandonarías por dejar una pieza. lo hiciste alguna vez?

Abandonar por dejar una pieza no, lo que pasa que cuando me la pidieron la dejé porque yo en ese momento no la necesitaba.

¿Reclamarías a otro participante?

No lo hice nunca ni lo voy a hacer. Allá cada uno con su conciencia. Lo que si puedo decir es que yo todas las carreras que gané las gané de una manera ordenada y limpia. A ver, en las carreras todos hacemos trampas, pero la diferencia está entre hacer una trampa que sea una laguna en la reglamentación o coger y si hay que llevar 2.500 de cilindrada poner 2.900. Nunca lo hice.

¿Has tenido alguna salida de carretera en la que te hayas hecho daño?

Nunca. Cuando iba monte abajo ya estaba empezando a pensar en reparar el coche.

¿Quién te hacía y te hace las asistencias?

Nunca me desvinculé de la gente de siempre, lo que pasa que fui cambiando de situaciones. Los años que nos dedicamos a esto toda la vida fueron más o menos los mismos, se fue quedando alguno por el camino, que si familia, trabajo… pero siempre estuvieron los mismos, ya comenté que pusieron dinero, trabajo… todo.

Hubo una época ahora que me reencontré con Past Racing y me hicieron la asistencia los mecánicos del equipo, donde hice buenos amigos.

Y ahora en esta última época, que yo creo que va a ser la última, quiero volver a reunir a esa gente e ir a las carreras de otra manera, a disfrutar de verdad.

¿Qué cambiarias en el automovilismo?

Si estuviese en mi mano intentaría hacer algo para que los rallyes los ganase la gente con 18 años, que creo que es lo que toca. No me entra en la cabeza que gente con 50 ó 60… lo voy a explicar claro, no entiendo que siga ganando rallyes Fuster, Vallejo y compañía, que son de mi época, no lo veo natural. Yo creo que habría que dar medios a la gente joven como hubo en mi época, para que pudiesen correr una Copa de promoción, demostrar la valía y con el dinero que ganasen de los premios les permitiese correr. Creo que es lo que echo de menos en las carreras y por supuesto el público, la televisión… a los de los rallyes se nos está empezando a ver de una manera rara, solo salimos en la TV cuando pasa algo.

¿Qué opinión te merece la federación?

Estuve desvinculado de la federación en la época que corría así que no te imaginas ahora… casi ni se quien es el presidente, nunca me preocupó.

¿Y los organizadores?

Me parece que tienen un mérito de la leche, porque si no fuese por ellos no habría rallyes, y si no hubiese rallyes yo no podría correr y, creo que tiene mucho más mérito y afición que nosotros.

¿Que los jóvenes empiecen a trabajar con más años no supone que también tengan menos posibilidades en este deporte?

Igual que le digo a mi hijo, creo que no es cuestión de dinero, creo que es cuestión de actitud. Cuando tienes actitud y quieres algo luchas y terminas consiguiéndolo. Yo no tenía ni una puñetera peseta, si me daban la vuelta no me caía ni una moneda de los bolsillos, lo que pasa que tenía claro que quería intentar ser piloto de rallyes y lo conseguí gracias, creo, a la actitud y la gente que fui sumando por el camino, que tenían mucha más actitud que yo, porque al final yo era el visible y el que me llevaba las medallas pero ellos curraron y pusieron dinero tanto como yo.

¿Qué opina tu familia de esta afición?

En las anécdotas no conté que en el primer rallye que corrí me tuve que ir de mi casa. Cuando dije que iba a correr dijeron que era imposible y tuve que coger la maleta e irme.

Opinaron siempre que no les gustaba pero respetaron desde esa anécdota, que nunca debería de haber hecho, que era mi ilusión y siempre me apoyaron. Es decir, mis padres iban allí con las escrituras de los cuatro huertos que tenían a avalarme para yo sacar un crédito y correr un rallye, era una chifladura.

¿Conservas todos los trofeos?

Los conservo pero no tengo ninguno a la vista. Por la razón que tengo un hijo con 15 años y no quiero que se dedique a esto. En mi casa no se habla de coches, ni hay una foto, ni hay un trofeo, no hay nada, no existe.

Bueno, tengo que decir que tengo el tercero del Campeonato de Europa de hace dos años que me hizo mucha ilusión y ese lo tengo a la vista.

¿Qué proyecto te hubiera gustado hacer?

Creo que no me queda ninguno. Intenté siempre lo que quise hacer.

Si que es verdad que siempre me dicen: vaya mala suerte que tuviste, Campeón de España de rallyes y no pudiste seguir! Pues tengo que reconocer que tuve mucha suerte, ya que me dieron una oportunidad para llegar hasta ahí, que era lo que no conseguíamos ninguno. ¿Se torció? Si, pero son cosas que pasaron y punto.

Siempre hice lo que me apeteció, la verdad, unas veces de mejor manera y otras veces peor, pero nunca me condicionaba. Cuando quiero hacer algo a los tres minutos estoy haciéndolo y soy así para todo.

¿Cómo ves al aficionado?

Lo veo demasiado poco consciente del riesgo que se corre en la cuneta viendo una carrera. Creo que son poco respetuosos con la organización y con los pilotos, aunque todavía queda mucho aficionado bueno, los que quedan de la época siguen siendo los mismos, a algunos los conozco desde que tenían 16 años y no veo que se vaya incorporando mucha afición a los rallyes. Lo que si puedo decir es que me consta que en Asturias ahora mismo hay una cantera de pilotos corriendo el Campeonato de Asturias buenísima. En Asturias sigue habiendo buenos pilotos y hay buenos aficionados.

¿Qué consejo darías a alguien que quisiera empezar?

Diría dos cosas, no lo dejes de intentar porque el día de mañana te puedes arrepentir, eso por un lado. Y sobre todo la actitud, aunque corras con un 127 o un AX, si te gustan las carreras, participa, inténtalo, siempre vas a tener un amigo que te va a echar un cable, un taller que te va a poner una pegatina y te va a dar 300 € y al final hace más el que quiere que el que puede.