07 de Diciembre 2021
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¿Cómo conducir de forma segura con temporal de frío?

Infomotor, 25 Noviembre 2021

Noviembre se despide con un fin de mes casi invernal. Una masa de aire muy frío de origen polar dejarán nevadas en amplias zonas de la Península, lluvias intensas y persistentes, temporales de viento y olas, y un descenso brusco de las temperaturas.

Cabe recordar que el invierno, pese a soportar índices de movilidad mucho más bajos que otras estaciones del año, se cobra un importante número de vidas en la carretera y una alta siniestralidad. Y es que conducir con climatología adversa añade un plus de peligrosidad a la conducción, dificulta las maniobras, lleva a situaciones delicadas o difíciles de gestionar, sobre todo si no se hace una conducción mucho más prudente.

La nieve, las fuertes rachas de viento, la lluvia extrema o el hielo pueden comprometer seriamente nuestra seguridad al volante. Por ello, para afrontar la conducción con las mejores condiciones de seguridad en un temporal de frío desde la red de talleres Confortauto nos recomiendan seguir los siguientes consejos: 

1.-Utilizar marchas largas

El primer consejo, aparte de reducir la velocidad, es usar lo menos posible el cambio de marchas y circular siempre con la marcha más larga posible (5ª mejor que 4ª, y 4ª mejor que 3ª) para no perder adherencia al traccionar. Si tienes un coche automático debes activar el modo 'Snow' (Nieve) o 'Winter' (Invierno), ya que éstos mejoran el control de la tracción y brindan más estabilidad sobre el asfalto resbaladizo, ya sea por lluvia, nieve o hielo. En caso de estar descendiendo un puerto de montaña, lo mejor es colocar una marcha más corta para que el motor retenga el vehículo. Para subir pendientes, en cambio, vuelve a utilizar la marcha más larga posible para no patinar sobre la nieve. Y al arrancar es conveniente hacerlo en segunda siempre que sea posible.

2.-Aumentar la distancia de seguridad

La distancia de frenada aumenta con el frío de la calzada puesto que resbala más, con lo cual es fundamental en caso de lluvia, niebla, hielo o nieve, aumentar la distancia de seguridad para poder reaccionar ante cualquier imprevisto o situación de peligro. No olvidemos que ante condiciones meteorológicas adversas nuestro vehículo va a necesitar más tiempo de lo estimado en detenerse.

3.-Pisar el freno con suavidad

Otra de las claves para conducir con nieve consiste en detener el coche usando el freno motor. Si tienes que pisar el pedal del freno hazlo con delicadeza, no lo hagas a fondo ni de manera brusca, ya que las ruedas podrían bloquearse y patinar sobre el asfalto resbaladizo. Ten en cuenta también que con la humedad las pastillas de freno suelen perder eficacia y recuerda que, si frenas con las ruedas giradas, aumentan las probabilidades de perder el control del coche, por lo que es mejor frenar con las ruedas rectas. En caso de derrape, no pierdas la calma y evita el impulso de corregir la trayectoria. Quita el pie del acelerador y mantén la trayectoria corrigiendo con movimientos suaves del volante.

4.-Realizar maniobras suaves

Evita por todos los medios los volantazos y cambios bruscos de dirección, ya que pueden hacerte perder el control del vehículo. Cuantos menos movimientos rápidos hagamos, mejor se comportará el coche. Circula siempre por las rodadas de otros vehículos y recuerda, de nuevo, que es mejor conducir con marchas largas para que las ruedas patinen lo menos posible. En las curvas no debes girar excesivamente el volante, ya que podrías sufrir un subviraje: las ruedas delanteras perderán adherencia y comenzarán a derrapar. Cuando inicies la marcha no aceleres y suelta suavemente el pie del embrague.

5.-Respetar los límites de velocidad y anuncios de la DGT

Hay que tener en cuenta que las inclemencias del tiempo pueden modificar el comportamiento del coche y por ello agravar el peligro en la conducción, por ello cuando llueve o nieva es conveniente aminorar la velocidad. Por otro lado, la DGT utiliza un código de colores para informar a los conductores a qué velocidad deben transitar según las condiciones de cada momento, así como qué vehículos pueden o no hacerlo o si el tramo de carretera está cerrado. Esta información se suele colocar estratégicamente en las pantallas de Tráfico. Por ejemplo, si se utiliza el nivel verde, significa que está comenzando a nevar y que está prohibido superar los 100 kilómetros por hora en autovías y autopistas y 80 km/h en otras vías. Si se pasa al nivel amarillo, los camiones tienen prohibido circular y los turismos y autobuses no puede pasar de los 60 km/h. Con el nivel rojo sólo pueden circular los turismos con cadenas o neumáticos de invierno a 30 km/h y en el nivel negro se prohíbe la circulación. 

6.-Llevar cadenas y/o neumáticos de invierno

La nieve en la calzada reduce la adherencia de los neumáticos en la carretera y es muy resbaladiza, por lo que Tráfico recomienda la instalación de dispositivos especiales cuando el asfalto se encuentre cubierto por una capa de nieve. Uno de los instrumentos más utilizados para circular con nieve son las cadenas metálicas. Además, también existen las semiautomáticas, con las que se puede circular durante todo el invierno con el soporte instalado sobre la llanta, las fundas textiles, de fácil montaje y los neumáticos de invierno, muy recomendables en zonas con abundante lluvia y con temperaturas por debajo de los 10 grados. De todas estas alternativas, los neumáticos de invierno son la opción más recomendable porque sustituyen a las cadenas cuando éstas son obligatorias. Estos se equipan al principio de la temporada invernal y se mantienen hasta el final de la misma, siendo perfectos para su utilización en condiciones de frio, lluvia, hielo o nieve. Para reconocerlos sus siglas son “M+S” (Mud and Snow) que indican que el neumático es apto para barro y nieve.

7.-Viajar Equipado

El Reglamento General de Vehículos establece la obligación de llevar en el vehículo 2 triángulos de preseñalización del peligro y al menos un chaleco reflectante de alta visibilidad para salir del coche a colocarlos si ocurriese un accidente o avería. Además, debes llevar una rueda de repuesto y cadenas en caso de que no hayas equipado el coche con neumáticos de inverno y tengas viajar por zonas en las que nieve. Si decides salir a la carretera, asegúrate de que llevas suficiente ropa de abrigo por si las cosas se ponen feas, el móvil con la batería cargada y el depósito de combustible siempre lo más lleno posible. También es interesante llevar mantas, una linterna (y sus pilas), una espátula básica para rascar el hielo, un pequeño botiquín con material básico de primeros auxilios, agua y algo de comer, ante la posibilidad de quedarte bloqueado en algún lugar. 

8.-Regular la temperatura en el interior del coche

Si está lloviendo o nevando lo normal es que se te empañen los cristales. Para evitarlo pon el aire acondicionado o el climatizador en frío. No se te ocurra pasar la mano por el parabrisas, lo mancharás y luego ya será difícil retirar el vaho. Recuerda que la mayoría de coches disponen de un botón en la consola central para desempañar los cristales con rapidez. También puedes abrir un poco una ventanilla para enfriar el interior de manera rápida. Otro consejo muy útil es mantener  una temperatura de 21 grados aproximada en el interior del coche. Una temperatura más alta empañará los cristales y puede provocar somnolencia al volante.

9.-Conducir con las luces encendidas

En invierno suele disminuir la visibilidad, sobre todo cuando nieva. En ese caso debes llevar las luces encendidas aunque sea de día. Además de mejorar la visibilidad y detectar las placas de hielo con mayor facilidad, también serás más visible para el resto de los conductores. Por ello, habrá que optar por las luces cortas, de cruce o antiniebla, y haber revisado su estado antes de iniciar el trayecto. Si hay niebla nunca enciendas las luces largas porque la humedad la dispersará y se produciría el peligroso efecto pantalla.

10.-Consultar la previsión metereológica

Antes de ponernos al volante cuando las condiciones climatológicas son difíciles, lo primero que deberíamos tener en cuenta es valorar si realmente es necesario coger el coche en esas circunstancias. Consultar el parte meteorológico antes de salir a carretera es una regla de oro para evitar sorpresas. Si decides conducir, mentalízate que tu viaje posiblemente sea más lento y difícil que en condiciones normales y que las prisas son malas compañeras de viaje.

11.-Hacer una revisión de nuestro vehículo en un taller profesional

Con la llegada del frío y el mal tiempo, es fundamental que hagamos una revisión de todos los elementos del vehículo: Batería, niveles de líquidos (refrigerante, aceite, lavaparabrisas y frenos), limpiaparabrisas, neumáticos, sistemas de alumbrado, fitros, pastilas y discos de freno, calefacción… etc.