Tercera cita de la temporada y ya no tenemos la más mínima duda de lo que nos depararán las veinte carreras restantes, emoción. Adelantábamos hace unas semanas que los pequeños cambios reglamentarios habían reducido el largo camino que separaba en la mayoría de circuitos la mecánica de Mercedes de la de sus inmediatos perseguidores, los Red Bull. Bueno, pues tras haber disfrutado de tres circuitos de configuración totalmente diferente, podemos afirmar que ambas escuadras pelearán este año sin descanso por los cajones de honor en cada carrera. Eso sí, otra cosa muy diferente será que en Abu Dabi no sea Lewis Hamilton el que se lleve el cetro mundial. La demostración de control y poder que exhibió ayer en Portimao fue tan sublime que nos hizo olvidar esas carreras del británico con dominio de principio a fin sin despeinarse y por las que tanto le critican algunos sus números.

Al heptacampeón no le pusieron nervioso ni la calificación del sábado donde su compañero de garaje le levantó su ansiada pole del centenar, ni si quiera la resalida tras el accidente de Kimi Raikkonen en la que Max Verstappen le robó la cartera en un intento osado de buscar la victoria. Lejos de mostrarse inquieto como hacía al comienzo de su carrera, supo analizar dónde debía dar los dos hachazos que necesitaba para comandar la carrera y los materializó a la perfección demostrando que sigue siendo el piloto más fuerte de la parrilla.

Pocas palabras sin embargo merece su compañero de equipo. De nada sirve que sepa aprovechar el potencial del Mercedes los sábados si luego los domingos es superado por la dupla que debe pelear este año el mundial de pilotos. Valtteri Bottas sabe que esta será su última campaña con un coche capaz de hacer poles y de ganar carreras, y aunque está aprovechando lo primero, será difícil verle hacer lo segundo si no cambia mucho su mentalidad en el cuerpo a cuerpo.

El finlandés se tuvo que contentar en el Algarve con la citada pole y con la vuelta rápida en carrera, y ambas tras la anulación del tiempo obtenido por el holandés por superar los límites de pista. Los famosos “track limits” están dando mucho de qué hablar este año. Verstappen perdió ayer el punto que otorga la vuelta rápida en carrera por superar el límite de la pista en su intento de conseguir la vuelta rápida tras el error de Mercedes de lanzar a Bottas una vuelta antes de cuando debían. Podemos discutir mucho acerca de esto. Personalmente no me gustan ya que los límites debe establecerlos la propia pista con circuitos al estilo de los de antes donde la puzolana ejercía como límite de pista. Con los nuevos trazados es la pintura en el suelo la que pretende poner puertas al campo. Eso sí, mientras que no se cambien los circuitos, cosa que no se va a hacer, o no se cambie la normativa, cosa que también dudo, los pilotos deberán ceñirse a los cambios de límites de trazada con los que en cada carrera nos deleita Michael Masi.

Pero además de los dos equipos mencionados, tenemos otros ocho que también conforman la parrilla de salida. En Portimao hemos visto como Alpine pretende pasarse del tercer al segundo pelotón de la misma. La consistencia de Esteban Ocon durante todo el fin de semana ya hacía presagiar que los franceses han conseguido dar con la tecla que los acerque a los Ferrari y los McLaren, aunque ambas formaciones debieran estar aún por delante de ellos. Por si fuera poco, un desconocido Fernando Alonso, y digo desconocido porque hacía mucho tiempo que no lo veíamos así en un gran premio de Fórmula 1, demostró en el último tercio de la carrera que el monoplaza francés tiene potencial y que su adaptación a la parrilla va por buen camino. Sus adelantamientos a Ricciardo, Gasly y al propio Sainz lo auparon hasta una octava plaza con la que no soñaba tras la mala calificación del sábado.

Y es que no hay que olvidar que, aunque el asturiano tenga dos mundiales en sus vitrinas de La Morgal, en este deporte siempre se ha afirmado que un piloto vale lo que vale su última carrera, y realmente hacía mucho tiempo que no veíamos peleando por estas plazas, en concreto desde Singapur 2018. Con el potencial que ha demostrado el Alpine en la cita portuguesa y con el estado de forma que ha demostrado con el juego de duros, no sería descartable que lo veamos aspirar en alguna carrera a puestos de mayor envergadura. Otra cosa será luchar por volver al podio, algo que no hace desde Hungría 2014.

Y si la carrera del asturiano fue ayer de menos a más, la del madrileño fue justo, al contrario. La estrategia de Ferrari fue ayer de las que deben ensañarse en la escuela para que no se repita. A pesar de que los italianos pudieron vivir en sus carnes el mal rendimiento de las gomas amarillas en el coche de Charles Leclerc en el primer tercio de carrera, no se les ocurrió otra cosa que montarle los mismos neumáticos a Sainz en el único paso previsto por los boxes. De nada sirvió ver como el coche de Maranello y el juego de medios no hacían buenas migas con el monegasco al volante provocando “graining” desde el principio de la carrera. Una mala decisión que sin duda les condenó a perder la buena bolsa de puntos que debía haber obtenido ayer el hijo del bicampeón.

Veremos si esta semana tenemos en Montmeló el mismo espectáculo que en Portimao. En esta ocasión la cita española será diferente para todos los equipos al no haberse rodado allí en pretemporada, y por si fuera poco, continuaremos sin público en las gradas. Alguna vez algún político nos tendrá que explicar por qué por ejemplo en un campo de futbol con capacidad para 5.400 espectadores como es el estadio Román Suárez Puerta ayer pudimos presenciar la debacle del Real Avilés varios centenares de aficionados de forma segura y, sin embargo, en un trazado como el catalán donde ha llegado a haber 140.000 aficionados no puede acudir nadie a ver el Gran Premio de España, al igual que ocurre con los campos de primera y de segunda. Seguro que tiene que haber una explicación lógica, pero como somos simples mortales, esta se escapa de nuestros conocimientos. Como no soy ni médico ni epidemiólogo, realmente no tengo argumentos firmes para saber cual de las dos decisiones es la correcta. Lo que sí sé seguro es que, si en las Ventas en Madrid pudieron estar este fin de semana 6.000 aficionados disfrutando de los toros, seguro que en Montmeló podía haber el próximo fin de semana unas decenas de miles disfrutando de la Fórmula 1.

@luismanuelreyes

 

 

CLASIFICACION
1.-Lewis Hamilton (Mercedes F1) W12 EQ Power
2.-Max Verstappen (Red Bull Racing-Honda) RB16B Red Bull - 29.148
3.-Valtteri Bottas (Mercedes F1) W12 EQ Power - 33.530
4.-Sergio Pérez (Red Bull Racing-Honda) RB16B Red Bull - 39.735
5.-Lando Norris (McLaren-Mercedes) MCL35M McLaren - 51.369
6.-Charles Leclerc (Ferrari) SF21 Ferrari - 55.781
7.-Esteban Ocon (Alpine-Renault) A521 Alpine - 1:03.749
8.-Fernando Alonso (Alpine-Renault) A521 Alpine - 1:04.808
9.-Daniel Ricciardo (McLaren-Mercedes) MCL35M McLaren - 1:15.369
10.-Pierre Gasly (AlphaTauri-Honda) AT02 AlphaTauri - 1:16.46
11.-Carlos Sainz (Ferrari) SF21 Ferrari - 1:18.955
12.-Antonio Giovinazzi (Alfa Romeo Racing-Ferrari) C41 Alfa Romeo - 1 vuelta
13.-Sebastian Vettel (Aston Martin-Mercedes) AMR21 Aston Martin - 1 vuelta
14.-Lance Stroll (Aston Martin-Mercedes) AMR21 Aston Martin - 1 vuelta
15.-Yuki Tsunoda (AlphaTauri-Honda) AT02 AlphaTauri - 1 vuelta
16.-George Russell (Williams-Mercedes) FW43B Williams - 1 vuelta
17.-Mick Schumacher (Haas-Ferrari) VF-21 Haas - 2 vueltas
18.-Nicholas Latifi (Williams-Mercedes) FW43B Williams - 2 vueltas
19.-Nikita Mazepin (Haas-Ferrari) VF-21 Haas - 2 vueltas

        ABANDONOS
      Kimi Räikkönen (Alfa Romeo Racing-Ferrari) C41 Alfa Romeo