La Fórmula 1 ha vuelto este fin de semana a su gran premio más atípico del calendario tras un año de ausencia por la pandemia. Seguro que en las pocas tertulias de Fórmula 1 que quedan en este país se habla esta semana de lo aburrido que fue el gran premio, y una vez más tendré que sacar una lanza a favor de este deporte. Y es que Mónaco no se puede entender como una carrera que dura algo menos de dos horas y se celebra el domingo. La verdadera carrera monegasca se inicia el jueves y llega a su punto álgido el sábado en la calificación. Por su puesto que el domingo pueden pasar cosas, y si no que se lo pregunten a Charles Leclerc, pero es el sábado cuando los pilotos libran su particular batalla con los verdaderos “tracks limits” de esta pista, los guardarraíles. Y ahí es dónde vamos a empezar a hablar de lo que ha pasado en el otro Principado.

Afirmar que el choque de Leclerc en la Piscina es similar a las espantadas de Michael Schumacher en la Rascasse en 2006 y Nico Rosberg en la Mirabeau Alta en 2014 es, cuando menos, una frivolidad. No cabe duda que tanto Max Verstappen como Carlos Sainz tuvieron que pensarlo al tener que abortar su última vuelta rápida en un giro en el que tenían todas las papeletas para arrebatar al monegasco la pole en su casa. Que el eterno rival del holandés haya pensado que con el mejor tiempo se podía arriesgar más sin perder nada a cambio es posible, pero de ahí a que decidiese parar su vuelta como en su día hicieron el heptacampeón y el hijo de Keke hay un trecho.

Lo que vino a continuación fue sin duda un error de bulto de la escuadra italiana, aunque fuese el único que cometió en Mónaco. Por mucho que Mattia Binotto se empeñase en aclarar tras la carrera que el fallo mecánico del palier izquierdo no tenía nada que ver con el golpe que el día anterior le propinó el palier derecho al diferencial y a su vez a la caja de cambios, es bastante obvio que no fue así. Los mecánicos rojos recibieron órdenes tras la calificación del sábado de cambiar todos los elementos de la transmisión del lado izquierdo, pero no así los del lado derecho, arruinando de esta forma las opciones de Leclerc, que tuvo que ver la carrera desde el pit lane.

Pero si los italianos no estuvieron finos a la hora de analizar los daños del coche que había logrado la pole, lo de Mercedes en Mónaco merece un capítulo aparte. Estuvieron todo el fin de semana cambiando reglajes sin saber dar un set up idóneo a su piloto estrella, algo en lo que no nos engañemos, también habrá tenido culpa Lewis Hamilton. Pero por si esto fuese poco, arruinaron la carrera de Valtteri Bottas en el pit stop al no ser capaces de extraer la rueda delantera derecha. Realmente un problema que no suele ser habitual y que fue provocado por la tuerca que fija la llanta. Y finalmente, como si los chicos de Toto Wolff buscasen la cuadratura del círculo, decidieron parar a Hamilton antes de lo debido, con lo que no solo no consiguió adelantar a nadie, sino que se vio relegado a la séptima plaza final. Vamos, que los de Brackley han pasado del todo al nada en dos semanas.

Hacía mucho tiempo que no veíamos a otro equipo y a otro piloto encabezando el mundial que no fuesen Mercedes y Hamilton. No es algo nuevo para Red Bull, pero si lo es para Max. A pesar de contar con solo 23 años, esta es su séptima temporada en la parrilla, y ha tenido que ser la duodécima victoria la que le aúpe al liderato del mundial. Parece que no nos equivocábamos hace unas semanas cuando afirmábamos que este era el campeonato más igualado de los últimos años. De hecho, ha bastado con que Mercedes haya fallado en una carrera para que el equipo que heredará los motores Honda a final de temporada gobierne el certamen.

El niño prodigio de la Fórmula 1, tal y como se le calificó en 2016 cuando consiguió su primer triunfo en el Gran Premio de España, ha tardado más de lo esperado en encontrarse una situación propicia para asaltar el título. Probablemente ahora tiene la madurez necesaria a pesar de ser todavía uno de los jóvenes pilotos de la parrilla. Si además se suma la llegada del final de un ciclo de normativa, justo el momento en el que los equipos se igualan más antes de que vuelva a haber diferencias notables con la entrada en juego de la nueva reglamentación, que en este caso llegará en 2022, podemos afirmar seguro que, si en algún momento debe plantar batalla, este es el momento.

La nueva hornada de pilotos que lidera el holandés copó ayer el podio monegasco. Y es que, aunque Sainz tenga ya 26 años, aún debemos considerarlo en ese grupo en el que sorprenden los resultados de su ex compañero Lando Norris, que tan solo suma 21 primaveras. Esa terna de pilotos en el podio supone la tercera marca de edad media en los 71 años de historia de este deporte con 23 años, 11 meses y 18 días. Tan solo dos días menos sumó en 2008 el podio del Gran Premio de Italia con Sebastian Vettel, Heikki Kovalainen y Robert Kubica, mientras que la mejor marca sigue siendo para dos de los triunfadores de ayer. Y es que en aquel accidentado Gran Premio de Brasil de 2019 en el que Sainz subió al podio mientras que los equipos ya recogían el material, el holandés, el madrileño y Pierre Gasly establecieron la mejor media de edad con 23 años, 8 meses y 13 días. Una cifra que no dudo que vaya a caer este año o el que viene cuando se junten en un podio Leclerc, Norris y Verstappen.

No cabe duda que los jóvenes están apretando fuerte. De los siete pilotos en parrilla con más de 30 años, este año solo se salva de la quema Hamilton. Sergio Pérez (31), Daniel Ricciardo (31), Sebastian Vettel (33), Fernando Alonso (39) y Kimi Raikkonen (41) están siendo superados esta temporada por sus compañeros de equipo, todos más jóvenes que ellos. Tan solo Vettel ha conseguido superar a su compañero de garaje este fin de semana con una carrera redonda que le llevó a la quinta plaza final en el primer fin de semana del año que suma puntos.

Aún resta mucha temporada para que las aguas vuelvan a su cauce, pero por el momento está claro que la juventud manda y que esta podría ser la razón de que estemos viendo carreras con campeones del mundo como Alonso, Vettel o Raikkonen peleando por puestos que hace una década nadie apostaría. En ningún momento insinúo que esté llegando su edad de jubilación, pero no es menos cierto que los años no pasan en balde para nadie. En los casos del asturiano y del alemán se achaca todo a su cambio de equipo, mientras que éste no es el caso del finlandés. Me sigue costando creer esta versión cuando hablamos de campeones del mundo, por mucho que hayan cambiado los coches en los últimos años, pero el tiempo dará o quitará razones. Creo que ni Lance Stroll ni Esteban Ocon ni Antonio Giovinazzi son cracks de este deporte, por muy buen cartel que tengan, para achuchar de esa forma en resultados a sus compañeros.

Y para cerrar el billete una curiosidad. Alonso y Hamilton respondieron de la misma forma cuando fueron preguntados por el aprendizaje de los errores cometidos en la carrera. "¿Aprendizaje? El equipo, creo, sí".

@luismanuelreyes

 

 

CLASIFICACION
1.-Max Verstappen (Red Bull/Honda) 78 - 1:38'56.820
2.-Carlos Sainz (Ferrari) 78 - 1:39'05.788
3.-Lando Norris (McLaren/Mercedes) 78 - :39'16.247
4.-Sergio Pérez (Red Bull/Honda) 78 - 1:39'17.310
5.-Sebastian Vettel (Aston Martin/Mercedes) 78 - 1:39'49.411
6.-Pierre Gasly (AlphaTauri/Honda) 78 - 1:39'50.716
7.-Lewis Hamilton (Mercedes) 78 - 1:40'05.051
8.-Lance Stroll (Aston Martin/Mercedes) 77 - 1 vuelta
9.-Esteban Ocon (Alpine/Renault) 77 - 1 vuelta
10.-Antonio Giovinazzi (Alfa Romeo/Ferrari) 77 - 1 vuelta
11.-Kimi Räikkönen (Alfa Romeo/Ferrari) 77 - 1 vuelta
12.-Daniel Ricciardo (McLaren/Mercedes) 77 - 1 vuelta
13.-Fernando Alonso (Alpine/Renault) 77 - 1 vuelta
14.-George Russell (Williams/Mercedes) 77 - 1 vuelta
15.-Nicholas Latifi (Williams/Mercedes) 77 - 1 vuelta
16.-Yuki Tsunoda (AlphaTauri/Honda) 77 - 1 vuelta
17.-Nikita Mazepin (Haas/Ferrari) 75 - 3 vueltas
18.-Mick Schumacher (Haas/Ferrari) 75 - 3 vueltas
      Valtteri Bottas (Mercedes) 29 - Ruedas
      Charles Leclerc (Ferrari) 0 – No toma la salida