07 de Diciembre 2021

Lancia celebra los 115 años de historia con el tercer y último episodio

Ya se emite la tercera y última entrega de la película documental «Elegancia en movimiento», en la que Luca Napolitano, CEO de Lancia, celebra los 115 años de la marca italiana, conversando con algunos de los grandes nombres de su pasado y presente.

Titulado “Dust and Stars”, este episodio cuenta la historia del papel de Lancia en el automovilismo y en el mundo del cine y la comunicación, campos unidos por su capacidad compartida de emocionar y formar parte de los sueños de miles de entusiastas de todo el mundo.

Para celebrar la ocasión, Luca Napolitano se ha reunido con dos invitados especiales: Sergio Limone, Head of Design and Testing del HF Lancia Racing Team, y Marco Testa, Presidente y CEO de Armando Testa.

Este tercer y último episodio de la película documental sobre los 115 años de historia de la marca parte del mundo de los rallyes, donde todo comenzó, y luego rememora los grandes éxitos que ha logrado Lancia. Estas victorias le han otorgado a Lancia la mayor cantidad de trofeos de todas las marcas que compiten en rally, y el Delta ha ganado más premios en este campo que cualquier otro automóvil. Pero también hay otro capítulo de nuestra historia, el que habla del gran amor que sienten por Lancia millones de aficionados y entusiastas en todo el mundo, en el cine, las artes y la comunicación en general”, ha declarado Luca Napolitano. “En estos ámbitos, los coches Lancia también han llegado a personificar la cultura italiana de la belleza y el trabajo bien hecho. Una leyenda que sigue vigente en la actualidad y que celebraremos todos juntos el 27 de noviembre, para cantarle el cumpleaños feliz a Lancia y a su inagotable y encantadora elegancia italiana”.

 

Lancia en los rallyes

No se puede hablar de Lancia y del cariño que se siente por esta marca en todo el mundo sin mencionar que es el fabricante de automóviles con más victorias que ningún otro en las competiciones de rally.

Un extraordinario palmarés que ha llevado a Lancia al monte Olimpo del automovilismo: quince Campeonatos del Mundo de Rally, tres Campeonatos del Mundo de Constructores y de Resistencia, una 1000 Miglia, dos veces la Targa Florio y una vez la Carrera Panamericana. La memoria se traslada inmediatamente a los años 70 y 80, cuando modelos legendarios, como el Stratos, el 037 y el Delta, dominaron los rallyes durante más de 20 años.

Sin Lancia, el rally nunca podría haber sido el deporte elegido por millones de entusiastas y nunca le podrían haber dedicado tantos artículos de prensa”, ha mencionado Sergio Limone, Head of Design and Testing del HF Lancia Racing Team. “Lancia no solo dominó el mundo de las carreras en términos técnicos, sino que también lo hizo desde una perspectiva deportiva. Coches innovadores, pero también soluciones innovadoras en cuanto a gestión de la carrera: el Lancia Racing Team fue el primero en cambiar neumáticos durante un tramo especial, para optimizar el desgaste de las ruedas según el tipo de superficie en la que se utilizaron. Otra vez los primeros. Por eso Lancia es tan apreciada en todo el mundo”.

Los responsables de Lancia se dieron cuenta de inmediato del éxito de este tipo de carreras, que destacaba el esplendor y el comportamiento en carretera de estos automóviles de producción en serie. Cabe señalar que las hazañas deportivas de Lancia se remontan en el tiempo a la pasión de su fundador por la competición y sus victorias en varias carreras en la temporada 1908-1909. Una vez que creó la empresa, dejó de correr y dedicó todos sus recursos al diseño de coches de carretera. Entre los años 20 y 40, los automóviles Lancia en manos de clientes privados ganaron varias carreras de velocidad, seguidas en 1951 por el regreso oficial del fabricante de automóviles de Turín a las carreras, decidido por Gianni Lancia, el hijo del fundador y un entusiasta de los deportes de motor. Un año después, se estableció el equipo Scuderia Lancia, con un pequeño elefante azul al galope como emblema. Entre el 1954 y 1955, el monoplaza Lancia D50 jugó un papel importante en la Fórmula 1, pero puso fin a sus hazañas deportivas y marcó la retirada de Lancia de las carreras. Más tarde, en la década de los sesenta, la marca italiana volvió oficialmente a competir en rallyes y renació el Lancia Racing Team, con el pequeño elefante rojo como emblema y las iniciales HF (High Fidelity).

1974 fue el año del debut oficial del Lancia Stratos HF, el primer automóvil del mundo diseñado específicamente para carreras de rallyes, con la única misión de ser imbatible en cualquier terreno: en asfalto, tierra o circuito. Sin ofrecer ningún tipo de concesiones, el Stratos HF montó el Ferrari Dino V6 de 2.4 litros, con el beneplácito de nada menos que el propio Enzo Ferrari. Solo se fabricaron 500 modelos de este automóvil para que pudiera homologarse en el Grupo 4. Su potencia y determinación lo hacían inigualable; baste decir que ganó tres Campeonatos del Mundo consecutivos (1974, 1975 y 1976) y se retiró de las carreras en 1978.

En 1983, le llegó otra victoria en el Campeonato del Mundo de Rallyes, con el 037. Sergio Limone: “La era de la tracción en las cuatro ruedas ya había comenzado, pero el 037, con tracción trasera, seguía siendo el coche a batir, incluso en tierra, y era el único automóvil que podía competir con el temido Audi Quattro. El 037 era técnicamente superior, tanto que hizo sospechar al equipo de Audi. Durante el Rallye de San Remo, enviaron a su propio técnico a uno de nuestros puntos de mantenimiento. El técnico vino en helicóptero para comprobar que el Lancia no estaba equipado con tracción delantera. De hecho, no lo estaba. Echemos otro vistazo a los récords: el 037 fue el último coche de dos ruedas motrices en ganar un Campeonato del Mundo”.

Para continuar con la experiencia de los coches ultrapotentes del Grupo B, Lancia apostó por el Delta HF 4WD con tracción en las cuatro ruedas. Esto ocurrió en 1987; en los siguientes seis años, el Delta HF 4WD y sus sucesores, el Delta HF Integrale e Integrale 16V, dominarían el mundo de los rallyes. La recompensa fue de hasta 10 títulos mundiales (6 Campeonatos del Mundo de Constructores y 4 de Pilotos) y un total de 46 victorias en las 66 carreras mundiales en las que habían participado, además de innumerables otras victorias en carreras italianas. El Lancia Delta ganó más que cualquier otro automóvil en la historia de esta disciplina.

 

Lancia, el cine y el Star System

Lancia representa la excelencia y es muy apreciada en todo el mundo como símbolo de la cultura italiana de “la belleza y el trabajo bien hecho”. La marca ha dado lugar a iconos de ensueño, elegidos por estrellas del cine, modelos, personalidades internacionales, escritores y artistas a lo largo de los siglos. Los coches Lancia han aparecido en películas que han pasado a la historia y en campañas de comunicación elegantes y sofisticadas que tratan temas sociales y culturales.

Lancia ha estado allí para Italia a lo largo de varios períodos históricos, contribuyendo con su imagen a la creación de un estilo de vida y a denotar el espíritu de la propia Italia”, ha explicado Marco Testa, Presidente y CEO de Armando Testa. “De la calle al cine, de la moda y el arte a la responsabilidad social, con un lenguaje único y distintivo, siempre lleno de carácter y elegancia. Las celebridades de antaño y los 'patrocinadores' actuales se han convertido en los portavoces naturales de Lancia, siempre interpretándose a sí misma, nunca representando un papel”.

La relación entre Lancia y el cine es muy estrecha y se remonta a los albores del siglo XX, cuando los coches Lancia aparecieron en las primeras películas mudas filmadas en Turín. En particular, aparecían en las comedias de teléfono blanco (películas italianas de los años 30 al estilo de las comedias americanas de la época). Por un lado, se eligieron estos coches como vehículos para que los sueños de los italianos cruzaran el umbral de mil liras al mes (el salario medio en ese momento) y, por otro, casi encarnaban la llave de las puertas del mundo moderno.

A finales de los cincuenta, el vínculo entre la marca de automóviles y el «séptimo arte» se volvió inquebrantable. Fue el momento de La dolce vita, con Roma como capital del cine y de la jet set internacional: la Via Veneto era la calle más popular, con sus elegantes restaurantes y hoteles de lujo que se convertían en destinos para actores, actrices y escritores, mientras políticos y grandes personalidades se reunían en las mesas de sus cafés de moda. Muchas estrellas del cine, como Claudia Cardinale, Anita Ekberg y Jean-Paul Belmondo, eligieron coches Lancia: con el nombre de Aurelia y Appia, recorrieron las calles de Europa con estilo, sofisticación y sensualidad, como verdaderas estrellas del escenario. Uno de los más destacados actores italianos de la época fue Marcello Mastroianni, gran aficionado a los coches, cuyo favorito era su Flaminia Coupé Super Sport Zagato. Brigitte Bardot también se enamoró de Lancia y conducía sus coches desde Cortina d’Ampezzo hasta la Costa Azul, donde se la podía ver en el Aurelia B24, el Flaminia y más tarde en el llamativo Flavia Cabrio. En el mismo período, la revista estadounidense Life le pidió a Ernest Hemingway, premio Nobel de Literatura de 1954, que escribiera una crónica sobre la temporada taurina española. El escritor aceptó la invitación y salió de Francia en un Aurelia B21, que se convirtió en su compañero de viaje en El Verano Peligroso, un ensayo que deleitaría a sus lectores. Unos años más tarde, el Aurelia B24 apareció en La escapada (1962) de Dino Risi, protagonizada por Catherine Spaak, Vittorio Gassman y Jean-Louis Trintignant, y definitivamente se convirtió en el automóvil más famoso del cine italiano.

Los coches Lancia coprotagonizaron más adelante películas de gran éxito, como el Fulvia Coupé en Rojo oscuro (1975) de Dario Argento y el Lancia Delta con Alain Delon al volante en Por la piel de un policía (1981). Sin mencionar el emplazamiento de producto de coches Lancia en películas importantes, como el Thema y el Delta en A Roma con amor (2012), escrita y dirigida por Woody Allen, y la reaparición del Delta en el thriller de Ron Howard Ángeles y demonios (2009).

Símbolo de la creatividad y elegancia italianas, la marca Lancia también brilla por sus sofisticadas campañas publicitarias, siempre un paso por delante de los tiempos. Ese estilo refinado, a veces onírico, pero siempre respetuoso con el alma de la marca, que se aprecia en los anuncios del director Gabriele Muccino, adornados con la música del maestro Ennio Morricone. Mucho más que anuncios, eran auténticos cortometrajes basados en fuertes premisas y con un toque de ironía, y siguen siendo relevantes a día de hoy, a pesar del paso de los años. Asimismo, la elección de los portavoces ha fomentado el amor por Lancia y alimentado esa pasión: desde la diva Catherine Deneuve hasta el diseñador Stefano Gabbana; los actores Vincent Cassel y Richard Gere o la supermodelo Carla Bruni, que se convertiría en Primera Dama de Francia pocos meses después de protagonizar la campaña de comunicación «City Limousine» para el Lancia Musa. VIPs (Very Important People), que se convirtieron en Very Ypsilon People junto con la marca Lancia y en embajadores de la elegancia de Lancia en todo el mundo.

CAPITULO 1

 

CAPITULO 2

 

CAPITULO 3